El 20 de marzo de 2026, Bolivia pagó 356 millones de dólares por el vencimiento de su eurobono. Los tenedores privados externos recibieron dólares. La Gestora Pública —con el 50% de los títulos— recibió instrumentos de deuda en bolivianos, cuyo valor en dólares se proyecta reducido a la mitad para 2027 según S&P. El riesgo cambiario fue transferido desde los acreedores externos hacia los jubilados bolivianos.