La red empresarial de O'Toole en Bolivia no era solo una estructura accionaria: era un circuito logístico con geografía precisa. La soya se almacenaba en Santa Cruz (Silo Guazu), se procesaba en Villa Montes (ITIKA, planta de 110.000 m²) y se transportaba por la red ferroviaria de FOSA, la empresa que O'Toole controlaba junto a Carlos Gill. El mapa muestra los nodos geográficos de ese circuito, la sede de cada empresa del holding y la traza aproximada del ferrocarril que los conectaba. La deuda de ITIKA con FOSA —Bs 0 en marzo de 2009, Bs 1.540.750 en marzo de 2010— es el dato que materializa la contradicción: O'Toole estaba en los dos lados de la misma transacción.