Debido a la guerra entre Ucrania y Rusia que inició en 2022, el Banco Central de Costa Rica elevó la Tasa de Política Monetaria (TPM) para proteger la economía de un efecto inflacionario que afectara el bolsillo de las personas. Desde entonces, ha sido muy precavido para reducir ese índice, sin importar que el precio de los bienes y servicios reporta cifras negativas. Recientemente, el Banco Central acordó mantener la TPM sin cambios debido al nuevo conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán que amenaza con reducir el crecimiento de la economía a nivel global y aumentar la inflación (cifras en porcentaje según el Banco Central de Costa Rica).