Al cierre de 2024, Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) reportó pérdidas por 196,7 millones de bolivianos y un patrimonio negativo de 143,4 millones. La Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL) multiplicó sus gastos administrativos por 25 desde 2006. Empresas como EASBA, Papelbol y Cartonbol sobreviven solo con transfusiones del Tesoro.