Santa Cruz, La Paz y Cochabamba concentran, en promedio, el 84% del empleo cultural del país entre 2020 y 2025. Cochabamba es el caso más notable: pasó de ser un actor marginal en 2020 a consolidarse como el tercer polo cultural boliviano desde 2022, por delante de Oruro, Tarija, Beni, Potosí, Chuquisaca y Pando —un giro que ningún actor citado en la cobertura del cierre ministerial (gremios, gobierno, prensa) ha mencionado hasta ahora.