A pesar de que la tasa de desempleo se mantiene en niveles bajos, los economistas advierten de una pérdida de dinamismo en el mercado laboral, donde tanto la oferta como demanda de trabajo han bajado. Esto se explica, en parte, por un fenómeno demográfico, con cada vez menor proporción de población que se incorpora al mercado y por menos llegada de migrantes.