La producción petrolera venezolana comenzó a colapsar por mala gestión, falta de inversión y politización de PDVSA; el choque de precios de 2015 expuso esas debilidades y las sanciones internacionales posteriores terminaron de hundir al sector. Actualmente produce cerca de 1 millón de barriles diarios, muy lejos del promedioalcanzado durante el gobierno de Hugo Chávez.