La ruta propuesta para la autopista de seis carriles en 2015 amenazaba con destruir 52 km del bosque de la comunidad Ekuri, además de partir en dos el corazón del Parque Nacional de Cross River. Gracias a la presión ejercida por la opinión pública, se propuso una nueva ruta en 2017, la cual evitaba en gran medida la entrada a las aldeas Ekuri. En última instancia, el proyecto se abandonó.