En nueve años, 58 personas fallecieron en recintos policiales de distintos departamentos del país: 51 varones y siete mujeres, según información proporcionada por el Observatorio Boliviano de Seguridad Ciudadana del Ministerio de Gobierno. Sin embargo, instituciones de derechos humanos advierten que la cifra podría ser mayor, debido a la ausencia de una base de datos oficial que consolide los registros de la Policía, la Fiscalía y el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF).