Los ingresos familiares en Connecticut se gravan a través de una serie de tasas marginales, lo que significa que cada porción del ingreso bruto ajustado se grava a una tasa separada, según el rango dentro del cual se encuentre.
La propuesta de Lamont reduciría las dos tasas marginales más bajas, asegurándose de llegar al mayor número de hogares. La administración estima que este plan ahorraría a los contribuyentes $440 millones al año.