El diésel para transporte público subió 163% en bolivianos desde 2005, pero solo 59% en dólares reales: buena parte del salto nominal refleja la devaluación del boliviano, que pasó de un tipo de cambio fijo de 6,96 (2011-2025) a un régimen flexible que cotiza hoy en 11,50 por dólar. Para los grandes consumidores, el aumento de 384% en bolivianos equivale a 193% en dólares — todavía el doble del costo real de hace dos décadas, pero menos dramático que la cifra en bolivianos por sí sola.