Con respecto a 2024 e incluso 2023, un segmento importante de las vacunas pediátricas, principalmente las que deben recibir los menores de un año, mostraron mejoras sustanciales.
Sin embargo, ese escenario muestra una merma en las dosis que se administran desde los 12 meses de vida en adelante, particularmente en las vacunas obligatorias para el ingreso a la primaria.