El presupuesto para el sistema penitenciario se desplomó de Bs 9,5 millones de bolivianos en 2020 a Bs 1,7 millones en 2026, una caída del 82%. El recorte más drástico ocurrió en 2023, cuando cayó a Bs 1,6 millones. Mientras las muertes en prisión subieron a 139 en 2024, los recursos siguen en mínimos.