En 2025, mientras los bolivianos hacían fila por combustible y las reservas tocaban fondo, los 14 principales bancos del sistema registraron utilidades récord de 540 millones de dólares, un 42,3% más que en 2024. El arbitraje cambiario —comprar divisas al tipo oficial y venderlas al paralelo— fue el principal motor de estas ganancias. El Banco BISA distribuyó 392,1 millones de bolivianos en dividendos en enero de 2026.