Todas las corporaciones coinciden: la inteligencia artificial está en el centro del discurso corporativo, pero implantarla en sus operaciones es cosa aparte. El 98% considera la IA una tecnología transversal, pero el recorrido hacia su adopción real es desigual: el 41% permanece en fase piloto, un 31% la sitúa como eje clave aunque admite dificultades para su despliegue, y el 28% continúa en etapas iniciales de planificación.