Le prestaron el doble de lo que debía

Mientras Carlos Enrique Gill Ramírez no pagaba una deuda de veinte millones de dólares contraída en 2003 con los vendedores legítimos de Ferroviaria Oriental, el Fondo de Pensiones boliviano le prestaba casi el doble comprando los bonos de su empresa. Los trabajadores bolivianos financiaron a un deudor que la justicia chilena terminaría por invalidar.