Tomando como referencia los cuatrienios de gobierno desde inicio de siglo, los “escándalos” no dejan de reproducirse. Con Pastrana, Chambacu, Dragacol, Termorrío y el regalo del Cerrejón; con Álvaro Uribe pulularon con Agro Ingreso Seguro, las notarías y el Carrusel de la Contratación; con J. M. Santos Reficar, Odebrecht, Cartel de la Toga e Interbolsa; con Iván Duque fue Centros Poblados, OCAD-Paz y las Marionetas; sin que el actual gobierno se haya podido abstraer de ese funcionamiento, enfrentando en especial el caso de la UNGRD. En consecuencia, todos los partidos políticos, en especial los de la derecha y ultraderecha tienen dignos representantes judicializados o en proceso de ello.