La identificación de piratería se concentra principalmente en productos de alto consumo y rotación, donde el impacto económico y sanitario es mayor.
El sector farmacéutico y de medicamentos encabeza la lista, seguido por textil, calzado y ropa, así como alimentos y bebidas, lo que evidencia que la falsificación no se limita a bienes duraderos, sino a artículos de uso cotidiano.