Antes de recibir un solo real de compensación brasileña, ENDE Brasil no era capaz de pagar sus propios gastos operativos. Era la matriz boliviana —ENDE Transmisión— quien cubría sus cuentas, registrando esos desembolsos como “pagos a cuenta a ser reembolsados”. En 2024 esos pagos sumaron Bs 190.130; en 2025 subieron a Bs 527.492. El dinero público boliviano llegaba a la cuenta de una empresa sin oficina propia, sin correo institucional, domiciliada en una firma de contabilidad de Brasilia. La infografía pone en perspectiva esos montos frente al capital registrado de ENDE Brasil y los ingresos de compensación que ya recibió, pero cuyo destino permanece sin definir.