El planeta absorbe más luz solar de la que devuelve al espacio en forma de calor, y la diferencia no deja de aumentar

Los satélites miden desde el año 2000 ambos lados del balance energético de la Tierra. La línea negra representa la luz solar que absorbe el planeta y la roja, el calor que irradia de vuelta al espacio. Lo que no escapa se queda aquí y calienta el planeta, y ese excedente es más del doble que hace veinte años.