La región centro-occidente de Guanajuato —especialmente el corredor Irapuato–Salamanca–Villagrán–Valle de Santiago–Apaseo el Alto— concentra los municipios con tasas más altas de homicidios. Allí los casos absolutos, sino una violencia desproporcionada respecto a la población, reflejo de dinámicas criminales que superan a otras zonas del estado.